jueves, 27 de junio de 2013

¿ACEPTAR O TRANSFORMAR?

Cuando los humanos estamos en un entorno determinado, tenemos la imperiosa necesidad de transformarlo.
Somos seres blandos, suaves físicamente, enfrentados a un entorno geológico duro. Nos hace daño, nos lesiona.
La tendencia es, pues, a transformar el entorno para que no nos agreda. Para que sea amable, pĺácido marco de nuestras vidas.
¿Debemos sentirnos culpables por esta actitud? Es una buena pregunta.
Si no transformamos el entorno, es agreste. Y si lo hacemos, actuamos de manera, generalmente, indebida.
¿Dónde está el equilibrio? ¿Podemos hacerlo sin agresividad, con respeto, o bien cualquier acción supone un descalabro para la naturaleza? ¿Es un fallo de ella haber permitido el desarrollo de una especie animal tan sumamente intervencionista? ¿O entra dentro de las posibilidades naturales?
Preguntas.

No hay comentarios: