viernes, 10 de mayo de 2013

UN TOQUE DE LOCURA

En la naturaleza, rutina y hábito equivale a vulnerabilidad.
Lo que es rutinario es previsible; y lo previsible es conocido de antemano...por todos.
Los depredadores preven las conductas de las presas. Es la forma de poder acercarse lo suficiente para capturarlas.
De la misma manera, las sociedades se encargan de formar a los individuos de manera que sus actitudes sean standarizadas y sus respuestas a los estímulos del entorno estén categorizadas. De forma que se sabe lo que los súbditos van a hacer.
Psicología y psiquiatría se encargan de establecer las reglas de lo que es normal. De, en definitiva, hacer que los individuos transcurran por caminos trillados, que tengan reacciones que pueden ser medibles y...previsibles.
Un toque de locura no está nada mal.
De locura saludable, claro.

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