jueves, 2 de mayo de 2013

BIODIVERSIDAD

Cuanto más complejo es un sistema, más difícil es desestabilizarlo.
Por eso la naturaleza tiende a la complejidad. Los ecosistemas más maduros están formados por más especies, con un gran número de interacciones entre ellas: nutricionales, relacionales, y con el medio ambiente. Forman un todo, una globosfera. 
Una alteración externa tiende a atenuarse en una red compleja de interrelaciones. Es como si un cuerpo cayera sobre una red: cuanto mayor sea el entramado de ésta, más capacidad de absorción del impacto posee.
Los ecosistemas con poca biodiversidad son susceptibles de ser alterados con gran rapidez por un factor externo. Los ecosistemas complejos absoben la alteración provocada por el factor externo y la atenúan. Se disipa la energía del impacto entre las conexiones.

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