viernes, 5 de abril de 2013

SOBRE LA LONGEVIDAD DE LOS HUMANOS

Estamos en una sociedad en la que no está permitido envejecer. Hay que ser eternamente jóvenes...o al menos parecerlo.
La edad de los humanos es alargada artificialmente, con los problemas que esto conlleva. Si nos fijamos en los primates veremos que su promedio de vida ronda los 40 años. A esta edad, se puede considerar que están ya en la senilidad. Podemos estar contentos: la mayoría de los seres vivos llegan a vivir, como mucho, 15 años. Tal es el caso de los perros, gatos, ungulados, gran parte de las aves...quedan como excepciones gloriosas los reptiles y otras especies que no pertenecen a los mamíferos.
De hecho, el declive físico de los humanos se inicia a partir de esa edad también, en la que los grandes monos envejecen: los 40.  El famoso dicho de los 40 para arriba no te mojes la barriga es un claro ejemplo de que el ser humano ya sabe que se inicia la curva descendente de las facultades. En la mujer, la aparición de la menopausia es un factor determinante.
Pero hoy en día se hace creer a la población que a esa edad uno aún es joven...
Sí, claro. Segurísimo.
Y es cuando se inicia el sendero de la polimedicación, los tratamientos crónicos...
Tampoco me valen algunos ejemplos de individuos de poblaciones lejanas. Son excepciones. Aislamiento, alimentación y especialmente una tranquilidad innata seguramente debida a falta de estímulos negativos puede hacer que algunos humanos lleguen a edades considerables. Pero no es lo común.
Así que podemos mostrarnos contentos si hemos llegado a la edad que tenemos. Y carpe diem.

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